Revelan inquietante hallazgo sobre el accidente donde murieron Gaspi y Oliver Tree

A poco más de un mes del trágico accidente aéreo ocurrido el pasado 14 de junio en Brasil, en el que perdieron la vida el youtuber argentino Gaspi y el cantante estadounidense Oliver Tree, las autoridades brasileñas dieron a conocer los primeros resultados de la investigación, revelando un dato que ha llamado poderosamente la atención: uno de los helicópteros realizó un “vuelo invisible”.

El informe preliminar, elaborado por el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa) de la Fuerza Aérea Brasileña, detalla los planes de vuelo de las dos aeronaves involucradas en la colisión y confirma que ambas tenían previsto recorrer Rutas Especiales de Helicópteros (REH) que coincidían en un mismo tramo del recorrido.

Según el documento, el helicóptero con matrícula PR-DJJ despegó desde el aeropuerto Santos Dumont con destino a Guaratiba, transportando únicamente al piloto Charles Marsillac. En tanto, la aeronave PP-MAC, donde viajaban Gaspi, Oliver Tree, Lucas Vigniale, Lucas Frota y el piloto Alexandre Souza, partió desde Jacarepaguá con destino a Angra dos Reis.

El hallazgo más relevante del informe es que el helicóptero PP-MAC nunca apareció registrado por los radares del Sistema Brasileño de Control del Espacio Aéreo (Sisceab) durante todo el trayecto. Esta ausencia total de registros llevó a los investigadores a describir el recorrido como un “vuelo invisible”, una circunstancia que ahora se convirtió en una de las principales líneas de investigación para determinar qué ocurrió antes del choque.

En contraste, el otro helicóptero sí fue monitoreado por los radares desde el momento del despegue hasta instantes antes del impacto. El último registro lo ubicó volando a 244 metros de altura y a una velocidad cercana a 200 kilómetros por hora.

El informe también establece que las rutas previstas para ambas aeronaves coincidían entre los puntos conocidos como Tachas y Piabas, justamente el sector donde ocurrió la colisión, en las inmediaciones del barrio Recreio dos Bandeirantes, en Río de Janeiro.

Otro aspecto importante es que ninguno de los helicópteros contaba con registradores de datos de vuelo (FDR) ni con registradores de voz de cabina (CVR), conocidos como “cajas negras”. Sin embargo, el Cenipa aclaró que la legislación vigente no obligaba a que estas aeronaves estuvieran equipadas con dichos dispositivos.

Asimismo, los investigadores descartaron que las condiciones meteorológicas hubieran influido en el accidente. De acuerdo con los registros del aeropuerto de Jacarepaguá, al momento de la colisión había buena visibilidad, vientos leves y condiciones favorables para las operaciones aéreas.

Tras el impacto, cámaras de seguridad captaron los dramáticos segundos posteriores al choque. En las imágenes se observa cómo uno de los helicópteros pierde el control, cae violentamente y explota al impactar contra un predio alquilado por la automotriz BYD, donde el incendio alcanzó varios vehículos eléctricos, provocando nuevas explosiones visibles desde distintos puntos de la ciudad. La otra aeronave cayó sin incendiarse y fue localizada con el tren de aterrizaje retraído.

Las autoridades brasileñas subrayaron que el documento difundido corresponde únicamente a un informe preliminar y que la investigación continuará con el análisis de los restos de ambas aeronaves y de toda la evidencia recopilada para esclarecer con precisión qué provocó la tragedia que cobró la vida de cinco personas.