Hoy la esperanza está en sus manos, la esperanza de vivir en un México libre de miedo.

Hoy más que nunca, la esperanza reside en las manos de todos. Es tiempo de luchar incansablemente para restaurar la paz y la libertad del país. Este es el inicio de un camino arduo, pero tienen el poder de alcanzar la nación que todos anhelan. Es momento de esforzarse, de trabajar en conjunto con determinación y valentía para construir un México donde reine la tranquilidad y la seguridad.

La esperanza de vivir en un México libre de miedo está en las manos de los propios ciudadanos, y es su responsabilidad hacerla realidad. Es tiempo de actuar, de levantarse con coraje y trabajar por un futuro mejor para todos.