
Un rumbo seguro implica una Puebla libre de miedo. Esta premisa fundamental resuena en cada rincón del estado, donde los ciudadanos anhelan vivir en un entorno donde la tranquilidad y la seguridad sean una realidad palpable.
Para alcanzar este objetivo, es imperativo abordar las causas subyacentes de la inseguridad, fortalecer las instituciones encargadas de proteger a la población y promover una cultura de paz y convivencia pacífica.
