
En el Pacífico mexicano, un sistema de tormentas llamado Mario ha recuperado su categoría de tormenta tropical, según informes del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. A pesar de no haber generado alertas ni avisos costeros, Mario ha ido fortaleciéndose en las últimas horas.
El sistema, que se desplaza sobre aguas abiertas, había alcanzado la categoría de tormenta tropical por primera vez el viernes. Sin embargo, horas después, Mario debilitó su intensidad y se convirtió en depresión tropical. Sin embargo, este domingo, al mediodía, el vórtice de la tormenta se encontraba a unos 90 kilómetros (55 millas) al este-sureste de la Isla Revillagigedo.
Aunque Mario no ha generado riesgos significativos para la costa mexicana, su evolución sigue siendo estrechamente monitoreada por los expertos. La torrencial actividad en el Pacífico es común durante esta época del año, y aunque Mario no ha alcanzado un nivel de peligro inminente, es importante seguir vigilante para detectar cualquier cambio que pueda afectar la trayectoria de la tormenta.
La reciente fortaleza de Mario se debe a una combinación de factores climáticos y oceanográficos. La temperatura del agua en el Pacífico mexicano ha sido más cálida de lo normal durante los últimos días, lo que ha permitido a la tormenta absorber energía y fortalecerse. Además, la dirección del viento y la humedad del aire han contribuido al crecimiento del sistema.
A medida que Mario continúa moviéndose sobre el Pacífico mexicano, los expertos están monitoreando de cerca su evolución para determinar si seguirá fortaleciéndose o debilitándose. Si la tormenta se fortalece aún más, es posible que genere alertas y avisos costeros en las próximas horas.
Mientras tanto, las autoridades mexicanas han intensificado sus preparativos para enfrentar cualquier situación imprevista. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una alerta amarilla para la costa oeste de México, y los residentes en áreas afectadas están siendo advertidos sobre el posible impacto de la tormenta.
En resumen, aunque Mario no representa un riesgo inminente para la costa mexicana al momento, es importante seguir monitoreando su evolución para detectar cualquier cambio que pueda afectar la trayectoria de la tormenta. La reciente fortaleza de Mario es una clara advertencia sobre la importancia de estar preparados para enfrentar los cambios climáticos y oceanográficos en el Pacífico mexicano.
