
En su primera entrevista como el primer papa estadounidense de la historia, Francisco León XIV ha transmitido un mensaje claro y firme a la opinión pública: aunque no se propone involucrarse en la política interna de Estados Unidos, está dispuesto a defender con firmeza los valores y principios de la Iglesia católica en aquellos temas que le son cercanos al corazón.
En el contexto de una entrevista realizada por Elise Ann Allen, corresponsal del Vaticano para el sitio de noticias… , León XIV abordó con tranquilidad y honestidad una amplia gama de temas que han sido objeto de especulación en los medios y entre la comunidad católica. Entre ellos, la inmigración figura como uno de los asuntos más importantes para el Papa.
En este sentido, León XIV se mostró convencido de la importancia de una política migratoria justa y compasiva, que respete la dignidad humana y proteja a aquellos que buscan refugio en tierras extrañas. «La inmigración es un tema que nos concierne a todos, como cristianos», dijo el Papa, «debemos recibir con la mano extendida a aquellos que buscan una mejor vida, ya sea por razones políticas, económicas o religiosas».
Otro tema sobre el que el Papa se pronunció fue la crisis de abusos sexuales dentro del clero. León XIV expresó su pesar y su compromiso para trabajar en estrecha colaboración con las autoridades civiles y los obispos católicos para dar respuesta a esta grave situación. «Nuestro deber como líderes religiosos es proteger a nuestros feligreses, especialmente a los niños y adolescentes», enfatizó el Papa, «debemos actuar de manera decidida para erradicar este mal que ha causado sufrimiento y dolor a tantas personas».
En cuanto a la acogida de católicos LGBT+, León XIV se mostró firme en su defensa de los derechos humanos y la dignidad de todas las personas, sin importar su orientación sexual. «La Iglesia es una casa abierta para todos», dijo el Papa, «debemos recibir con amor y respeto a aquellos que buscan encontrar un hogar en nuestra comunidad».
Por último, el Papa se refirió a la relación entre el Vaticano y China, dos naciones que han mantenido una tensión histórica. León XIV expresó su deseo de mejorar las relaciones diplomáticas con Pekín, pero también subrayó la importancia de respetar los derechos humanos y la libertad religiosa en aquella sociedad.
En cuanto a su antecesor, el Papa Francisco, León XIV mostró un gran respeto y admiración por su legado y su compromiso con la justicia social y la defensa de los más pobres. «Papa Francisco fue un líder visionario que nos ha enseñado a ser mejores cristianos», dijo León XIV, «su legado es una fuente de inspiración para nosotros».
En este sentido, la entrevista del Papa León XIV XIV refleja su compromiso con la justicia social y la defensa de los valores y principios de la Iglesia católica. Aunque no se propone involucrarse en la política interna de Estados Unidos, está dispuesto a defender con firmeza aquellos temas que le son cercanos al corazón.
