
En la región sur de China, la vida cotidiana ha sido drásticamente alterada en preparación para el impacto del tifón más poderoso en años. El martes pasado, las autoridades locales ordenaron el cierre temporal de escuelas y negocios, mientras que los vuelos fueron cancelados y los puertos marítimos fueron cerrados para evitar cualquier riesgo de daño o muerte.
Las imágenes mostraban residentes de zonas propensas a inundaciones trabajando febrilmente para prepararse para el impacto del tifón. Los sacos de arena y las barreras fueron colocadas en puertas y ventanas, mientras que otros residentes aplicaron cinta adhesiva sobre vidrios y puertas para protegerse de los fuertes vientos previstos.
La ansiedad era palpable en las calles, especialmente entre aquellos que vivían en áreas cercanas a ríos y costas. Las familias se abastecieron de alimentos y suministros diarios, como agua, comida y medicinas, en caso de que no puedan salir durante un cierto período.
En Filipinas, el tifón ya ha cobrado tres vidas y ha desplazado a miles de personas. La región se encuentra en estado de emergencia, con los servicios de rescate y atención médica trabajando al máximo para ayudar a aquellos afectados.
La región sur de China, que incluye Hong Kong, Shenzhen y Guangzhou, es conocida por su vulnerabilidad a la inundación. Las autoridades locales han tomado medidas extremas para mitigar el daño, pero muchos residentes están preocupados sobre la seguridad de sus hogares y propiedad.
«Estoy muy ansioso», dijo un residente de Hong Kong que pidió no ser identificado. «No quiero perder mi hogar o mis posesiones en este tifón».
La anticipación era palpable en las calles, especialmente entre aquellos que viven en áreas cercanas a ríos y costas. Las autoridades han instado a la población a mantenerse informada sobre el progreso del tifón y a seguir sus instrucciones para asegurar su seguridad.
La región esperaba con ansiedad el momento en que el tifón llegaría a tierra, con mucha incertidumbre sobre el impacto final. Sin embargo, una cosa era clara: la vida cotidiana había sido drásticamente alterada, y los residentes de la región sur de China estaban preparados para enfrentar lo que viniera.
