
En un hotel de Glasgow, Steve Clarke, entrenador de Escocia, no encontró distracciones inesperadas mientras preparaba a su equipo para dos partidos decisivos de clasificación para la Copa del Mundo. Aunque podría haber imaginado que compartir el espacio con una estrella pop como Katy Perry podría haber sido un momento emocionante, Clarke se mantuvo enfocado en sus objetivos y no permitió que la fama le distraiga.
«En realidad, no sabía que ella estaba allí», admitió el entrenador de 62 años, revelando su desconocimiento sobre la artista cuya gira «Lifetimes Tour» llegó a Glasgow el martes. Aunque reconoció haber oído el nombre de Perry, no podía nombrar una sola canción suya. «He oído el nombre, pero no podría decirte qué tipo de música hace», admitió con honestidad.
Clarke no se dejó llevar por la fama ni por el ambiente emocionante que rodeaba a la estrella pop en el hotel. En lugar de eso, se centró en preparar a su equipo para los partidos clave que tienen lugar esta semana. El entrenador es consciente de la importancia de estos encuentros y no puede permitirse distraerse, por lo que se mantuvo enfocado en sus objetivos.
«Mi trabajo es hacer que mi equipo esté listo para jugar al mejor nivel posible», dijo Clarke. «No tengo tiempo ni energía para preocuparme por la fama o las distracciones». Aunque podría haberse dejado llevar por el ambiente emocionante del hotel, Clarke se mantuvo firme en su compromiso con su trabajo y no permitió que la fama le distraiga.
A pesar de no ser un fanático de la música de Katy Perry, Clarke mostró una gran respeto por la artista y su capacidad para entretener a la audiencia. «Ella es una gran artista y puede hacer una gran cantidad de cosas», dijo el entrenador. «Pero mi prioridad es mi equipo y no tengo tiempo ni energía para preocuparme por las celebridades».
La capacidad de Clarke para mantenerse enfocado en su trabajo, incluso en momentos emocionantes como compartir un hotel con una estrella pop, es un ejemplo de su profesionalismo y dedicación al fútbol. Aunque podría haberse dejado llevar por la fama o la distracción, el entrenador se mantuvo firme en su compromiso con su trabajo y no permitió que la fama le distraiga.
En definitiva, la capacidad de Steve Clarke para mantenerse enfocado en su trabajo es un ejemplo inspirador para cualquier persona que busque lograr sus objetivos. Aunque compartir un hotel con una estrella pop podría haber sido un momento emocionante, el entrenador se mantuvo firme en su compromiso con su trabajo y no permitió que la fama le distraiga.
