«El legado de Tron encuentra su fin en ‘Ares’, una secuela que no cumple con las expectativas»

En un fin de semana dominado por la competencia cinematográfica, «Tron: Ares» logró coronarse como número uno en las recaudaciones de taquilla en Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, la tercera entrega de Disney dentro de la franquicia de ciencia ficción no consiguió alcanzar el nivel de expectativas económicas que se esperaban. A pesar de recibir algunas críticas favorables -entre ellas una de tres estrellas sobre cuatro de la Agencia AP-, la nueva película protagonizada por Jared Leto, Greta Lee y Jeff Bridges recaudó un total de 33,5 millones de dólares, según estimaciones de Comscore el domingo.

La película, que presumiblemente costó alrededor de 150 millones de dólares, representa una inversión significativa para Disney. Aunque «Tron: Ares» logró superar a otros estrenos en la semana pasada, su rendimiento no puede ser considerado como un éxito financiero rotundo. En comparación con las películas de superheroíos y thrillers que han sido grandes éxitos comerciales en los últimos años, el desempeño de «Tron: Ares» es más bien modesto.

La trama de la película sigue a Jared Leto como un programador que se introduce en el mundo virtual de Tron para rescatar al amigo y compañero de trabajo, Greta Lee. Jeff Bridges vuelve a interpretar su papel como Clu, un personaje digitalizado y malvado que busca dominar el universo. La película combina acción, suspense y elementos de ciencia ficción para crear una historia emocionante que tiene como objetivo atrapar al espectador en su mundo virtual.

Aunque «Tron: Ares» no ha sido un éxito financiero rotundo, la película ha recibido algunas críticas favorables. La Agencia AP le otorgó tres estrellas sobre cuatro, destacando la actuación de Leto y el trabajo visualmente atractivo de los efectos especiales. Sin embargo, otros críticos han encontrado que la trama es un poco confusa y que los personajes pueden ser algo difíciles de seguir.

A pesar de estas reservas, «Tron: Ares» sigue siendo una película emocionante y visualmente atractiva que puede disfrutarse en la pantalla grande. La película tiene momentos tensos y emociones fuertes que pueden conectarse con el espectador y mantener su atención hasta el final. En última instancia, aunque «Tron: Ares» no haya alcanzado las alturas de éxito financiero que se esperaban, sigue siendo una aventura cinematográfica emocionante y visualmente atractiva que merece la pena ser vistas.