
En una entrevista radiofónica en septiembre, Stefano Di Carlo, vicepresidente de River Plate y figura destacada en la política deportiva argentina, reflexionó sobre la trascendente venta de Matías Mastantuono al Real Madrid. Aunque el Club de los Celestes no había negociado directamente con el equipo español, su vocero reconoció que la cláusula de rescisión del jugador había sido ejecutada por el club madridista.
«Siempre dijimos que no lo vendíamos y no lo vendimos», manifestó Di Carlo. «Vino y ejecutó la cláusula de rescisión. Hubiese sido encantador poder contar con él, pero no pudo ser. Así funciona el fútbol». Su discurso transmitió un tono mixto entre la resignación y la comprensión, reflejando la complejidad del mercado de pases en el fútbol.
Di Carlo también tuvo oportunidad de abordar los desafíos que enfrentan los equipos sudamericanos al competir con sus homólogos europeos. «El calendario del mercado europeo es un tema importante», admitió. «Es un sistema que nos desarma a nosotros, los equipos sudamericanos. Es complicado, porque ellos tienen recursos y tiempo para trabajar en el mercado de pases durante meses». En este sentido, la venta de Mastantuono al Real Madrid puede ser vista como una victoria para el club español, que aprovechó la oportunidad para fortalecer su plantilla.
A pesar de esta situación, Di Carlo mantuvo la fe en el potencial de River Plate para seguir exportando talentos a nivel internacional. «Somos el mayor exportador de talento en Argentina», recordó con orgullo. «Y no nos preocupamos por perder jugadores, porque sabemos que podemos encontrar nuevos talentos y crecer como club». Esta filosofía se traduce en una política de desarrollo y renovación constante, que busca fortalecer el equipo a largo plazo.
En última instancia, la venta de Mastantuono al Real Madrid puede ser vista como un ejemplo más de la complejidad del mercado de pases en el fútbol. Mientras que algunos equipos pueden disfrutar de una ventaja competitiva gracias a sus recursos y estructuras, otros deben encontrar formas creativas de contrarrestar estas desventajas. En este sentido, River Plate se ha convertido en un modelo a seguir para los equipos sudamericanos, demostrando su capacidad para adaptarse y crecer en un entorno cada vez más competitivo.
