La Ofrenda Perfecta: Guía práctica para honrar a tus seres queridos sin desbordar el presupuesto

Cada año, del 1 al 2 de noviembre, las familias mexicanas se unen para conmemorar el Día de Muertos, una tradición ancestral que honra la memoria de los seres queridos fallecidos. Una parte integral de esta celebración es la creación de ofrendas en las casas, que buscan atraer a los difuntos y darles un refugio durante el breve tiempo en que se cree que ellos regresan a visitar a sus seres vivos.

La ofrenda de Día de Muertos suele estar compuesta por elementos que tienen un significado específico. Hay peregrinos, figuras de azogue o cerámica que representan a los difuntos, y que se colocan en la mesa principal de la casa, rodeados de alimentos, flores, velas y otros artículos que tenían importancia para el fallecido. Cada elemento de la ofrenda tiene un significado profundo, desde la comida preferida del difunto hasta las flores que eran su favoritas.

Pero ¿cuánto cuesta hacer una ofrenda como esta? La respuesta depende de varios factores, como el tamaño de la ofrenda, el tipo de detalles que quieras agregar y el lugar en donde adquieras los materiales. Sin embargo, aquí te ofrecemos algunas recomendaciones de ahorro y precios para ayudarte a crear tu propia ofrenda.

Los peregrinos, por ejemplo, pueden costar entre 50 y 500 pesos mexicanos, dependiendo del tamaño y la calidad. Los pequeños peregrinos de cerámica pueden ser encontrados en tiendas de souvenirs o mercadillos por alrededor de 20-30 pesos, mientras que los más grandes y detallados pueden costar hasta 500 pesos.

Las flores también son un elemento clave en la ofrenda. Las compuestas, como las marigolds y las zinnias, pueden ser encontradas en mercadillos o tiendas de abastos por alrededor de 10-20 pesos el ramo, mientras que las más exóticas y decorativas pueden costar hasta 50 pesos.

Las velas, que se colocan a los lados de la ofrenda para iluminar el camino de los difuntos, pueden costar entre 5 y 20 pesos cada una. Los alimentos y bebidas ofrecidos también tienen un precio, dependiendo del tipo y cantidad. Un paquete de tortillas frescas puede costar alrededor de 10-15 pesos, mientras que un litro de jugo de calabacín o naranja puede costar hasta 20 pesos.

Otro elemento importante en la ofrenda es el papel picado, una tradición que se remonta a la época colonial. El papel picado puede ser encontrado en tiendas especializadas por alrededor de 10-50 pesos el metro, dependiendo del diseño y la calidad. Un rollo de papel picado con un diseño simple puede costar unos 20-30 pesos, mientras que uno más grande y decorativo puede costar hasta 100 pesos.

Finalmente, no podemos olvidar la importancia de los adornos y detalles personales en la ofrenda. Un ramo de flores secas, por ejemplo, puede costar alrededor de 10-20 pesos, mientras que un collar o una pulsera con un significado especial para el fallecido puede costar hasta 50 pesos.

En resumen, el costo total de crear una ofrenda de Día de Muertos puede variar desde alrededor de 100 a 500 pesos mexicanos, dependiendo del tamaño y la complejidad de la ofrenda. Sin embargo, es importante recordar que lo que importa no es el precio, sino la emoción y el significado detrás de cada elemento.