Fuego devastador en zona crítica de la Cumbre Ambiental: miles de personas afectadas por evacuación forzada en edificio clave

En el penúltimo día de la conferencia climática de las Naciones Unidas, que se desarrolla en Belém, Brasil, un incendio repentino y breve obligó a evacuar el recinto donde se realizaban las conversaciones. Aunque el fuego fue rápidamente controlado por los bomberos, lo suficiente para darle un escenario de tensión a la jornada. Trece personas fueron tratadas por inhalación de humo, según informaron los funcionarios.

La COP30, como se conoce a la conferencia, estaba en plena sesión cuando el incendio comenzó a propagarse brevemente por los pabellones que albergaban las conversaciones climáticas. La noticia del fuego se difundió rápidamente entre los asistentes, muchos de los cuales se encontraban en estado de shock al escuchar la alarma sonora y ver las llamas que rodeaban el recinto.

En un momento dado, los bomberos ordenaron desalojar todo el sitio de la conferencia, lo que obligó a miles de personas a abandonar el recinto. La evacuación se realizó con calma, aunque algunos asistentes parecían estar en estado de pánico al ver cómo sus pertenencias y documentos estaban siendo abandonados en medio del caos.

A pesar de la gravedad de la situación, los organizadores aseguraron que el incendio fue rápidamente controlado en unos seis minutos. Sin embargo, como medida de precaución, se decidió mantener cerrado el recinto durante unas siete horas después del incidente para asegurarse de que no hubiera riesgos residual.

La evacuación forzada del recinto resultó ser un momento crítico en la jornada de la conferencia. Muchos asistentes se encontraban nerviosos y alterados, y algunos incluso tomaron fotos con sus dispositivos móviles para registrar el incidente, lo que dio lugar a algunas imágenes impactantes.

Finalmente, después de una hora y media de espera, los bomberos dieron el visto bueno para regresar al recinto. Los asistentes comenzaron a filtrarse lentamente dentro del edificio, algunos con expresiones preocupadas, otros con sonrisas nerviosas y otros simplemente con un aire de incredulidad.

A pesar del incendio, la conferencia continuó su curso, aunque con un toque extra de tensión. Los delegados de los países se reunieron en pequeños grupos para discutir y analizar la situación, mientras que otros asistentes aprovecharon el momento para tomar aire fresco y reflexionar sobre la importancia del tema climático.

La COP30 seguirá su curso hasta su conclusión el próximo fin de semana. Aunque el incidente fue breve y no afectó significativamente al contenido de la conferencia, es un recordatorio poderoso de la gravedad del tema climático y la necesidad de que los líderes mundiales trabajen juntos para abordar este desafío crítico.