
En una medida destinada a proteger los derechos fundamentales de niños y adultos migrantes, la autoridad migratoria colombiana decidió expulsar al país a miembros del grupo judío ultraortodoxo Lev Tahor, incluyendo 17 menores extranjeros cuya seguridad se consideraba comprometida. La decisión surgió después de que los integrantes del grupo fueron detectados en un hotel de Yarumal, una pequeña localidad ubicada en el noroeste de Colombia, justo antes de intentar establecerse en el país.
Según las autoridades migratorias, la expulsión se llevó a cabo después de una exhaustiva investigación y evaluación del caso. El grupo, compuesto por nueve adultos y 17 menores, incluyendo cinco niños cuyo paradero había sido buscado por sus países de origen debido a una alerta de localización.
La autoridad migratoria colombiana destacó que durante la detención del grupo en el hotel, se encontraron circunstancias que llevaban a considerar que los menores extranjeros estaban en riesgo de vulneración de sus derechos fundamentales. La decisión de expulsar al país fue tomada con el fin de proteger a estos niños y garantizar su seguridad.
La expulsión se logró luego de una intensa cooperación con las autoridades estadounidenses, que aceptaron recibir al grupo y brindarles protección y asistencia adecuadas. La decisión de expulsar al país fue motivada por la necesidad de garantizar el bienestar y la seguridad de los menores extranjeros involucrados.
Es importante destacar que la autoridad migratoria colombiana actuó en cumplimiento de sus responsabilidades y obligaciones internacionales para proteger a los niños y adultos migrantes, así como para prevenir posibles violaciones de derechos humanos. La decisión se tomó en coordinación con las autoridades estadounidenses y fue motivada por la necesidad de garantizar el bienestar y la seguridad de todos los involucrados.
La expulsión del grupo Lev Tahor es un ejemplo claro de cómo Colombia ha demostrado su compromiso con la protección de los derechos humanos y la seguridad de los niños y adultos migrantes. La decisión refleja la capacidad de las autoridades colombianas para actuar en coordinación con otras naciones y organismos internacionales para proteger a aquellos que buscan asilo y protección.
En este sentido, la expulsión del grupo Lev Tahor es un avance importante en el campo de la migración y los derechos humanos. La decisión no solo protegió a los menores extranjeros involucrados sino también refleja la determinación de Colombia para cumplir con sus obligaciones internacionales y garantizar el bienestar y la seguridad de todos los involucrados en este proceso.
