
La Generación Z enfrenta un nuevo desafío en su lucha por hacerse escuchar en la sociedad mexicana. A pesar de los esfuerzos intensos por convocar a jóvenes a través de las redes sociales, la marcha que se llevó a cabo este domingo en la capital no logró reunir el apoyo masivo esperado.
La marcha, que había sido prevista como un momento clave para que la Generación Z expresara su voz y sus inquietudes, finalmente concluyó con un pequeño grupo de manifestantes frente al Palacio de Bellas Artes. La afluencia en el punto de concentración principal, el Ángel de la Independencia y Ciudad Universitaria (CU), fue mínima, lo que deja en evidencia la debilidad del llamado a participar.
Es importante destacar que esta marcha no fue la primera que enfrentó un desafío para reunir a los jóvenes. Durante noviembre pasado, varias convocatorias similares habían sido igualmente infructíferas. Es como si la Generación Z estuviera experimentando una crisis de identidad y falta de motivación.
La pregunta que surge es qué está pasando en el fondo. ¿Por qué los jóvenes no se sienten inspirados para unirse a estas causas? ¿Por qué las redes sociales, que en otros momentos han sido tan efectivas para movilizar a la gente, ahora parecen ser impotentes?
La respuesta puede estar relacionada con la creciente sensación de desinterés y desapiedad entre los jóvenes. Después de años de luchas políticas y sociales, muchos pueden sentirse exhaustos y sin esperanza. La falta de un líder carismático o una plataforma política clara puede contribuir a esta sensación de vacío.
Otro factor que puede estar en juego es la percepción de que las marchas y manifestaciones no están teniendo el impacto deseado. Los jóvenes pueden sentir que sus voces no están siendo escuchadas ni tomadas en cuenta, lo que puede llevarlos a perder interés y motivación.
En última instancia, la Generación Z enfrenta un momento crítico en su lucha por hacerse escuchar. Es importante que los líderes y organizadores de estas convocatorias se detengan a reflexionar sobre qué está pasando y cómo pueden mejorar el llamado a participar. Los jóvenes están ansiosos por encontrar una plataforma que les permita expresarse y tener un impacto real en la sociedad.
La Generación Z es conocida por ser una generación conectada y tecnológicamente avanzada, pero también es una generación que busca conexión y sentido. Es hora de que los líderes y organizadores se tomen en serio el desafío de movilizar a los jóvenes y encontrar formas efectivas para escuchar sus voces y apoyar sus causas.
