
. . En el frío enero de Wijk aan Zee, el mar del Norte rugía como un espectador impaciente mientras el Tata Steel Chess 2026 entraba en su fase decisiva. El pabellón estaba cargado de tensión: Abdusattorov, el joven uzbeko de mirada afilada, lideraba con puño de hierro tras victorias aplastantes. Pero el torneo, fiel a su tradición de caos y milagros, se negaba a coronar a un favorito sin drama. LA SALA ESTALLÓ EN APLAUSOS En la ronda 7, Anish Giri, el héroe local, resucitó. Con negras contra el campeón mundial Gukesh, tejió una defensa siciliana venenosa que terminó…
