
En un llamado a la reflexión y al cambio, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se refirió pública y directamente a la necesidad de una renovación profunda en el cuerpo técnico de la selección nacional de fútbol, liderada por Fernando «Bocha» Batista, después de la desalentadora derrota 6-3 ante Colombia. Esta caída, que excluyó a la Vinotinto del repechaje rumbo al Mundial de 2026, dejó un profundo vacío en el corazón de los seguidores del fútbol venezolano.
En una alocución transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), Maduro describió la derrota como una «dolorosa pérdida» que ha movilizado a toda la nación en torno a la necesidad de cambios profundos en el equipo. El presidente subrayó que «toda la nación» reclama no solo una reorganización del planteamiento, sino también una transformación en la conducción y estrategia del equipo.
La Vinotinto, que hasta hace poco tiempo era considerada como uno de los equipos más prometedores de América Latina, ha pasado por un período difícil en los últimos años. La falta de recursos, la deserción de jugadores clave y la inestabilidad en la conducción técnica han sido algunas de las razones detrás del declive del equipo.
La derrota ante Colombia fue el golpe final que obligó a Maduro a intervenir y a demandar un cambio radical. El presidente venezolano reconoció que la selección nacional es reflejo de la sociedad en general, y que cualquier transformación debe ser profunda y efectiva para restaurar la confianza de los seguidores del fútbol.
«El país entero exige una reorganización de la estrategia, de la doctrina y de la línea de juego», enfatizó Maduro. «Necesitamos un cuerpo técnico que tenga capacidad para innovar, para adaptarse a los nuevos desafíos y para generar un ambiente de confianza en el equipo».
La pregunta en boca de muchos es qué cambios se producirán y quién será el nuevo entrenador de la Vinotinto. El presidente Maduro no ofreció pistas sobre quién podría ser el sucesor de Batista, pero hizo claro que está dispuesto a hacer lo necesario para restaurar el honor del equipo y darle una nueva oportunidad a los jugadores.
La expectativa es alta en Venezuela, donde el fútbol es un tema de gran importancia cultural y social. Los seguidores del equipo están ansiosos por ver cómo se desarrolla esta situación y qué tipo de cambios se producirán para restaurar la gloria de la Vinotinto.
