Desastre en el cielo: Dos aviones se chocan durante aterrizaje en uno de los aeropuertos más importantes del mundo

En el Aeropuerto O’Hare de Chicago, un avión de United Airlines experimentó un incidente inusual cuando su cola rozó la de otro avión de la misma aerolínea en el proceso de aterrizaje. Afortunadamente, no hubo daños humanos graves ni heridos en el suceso del viernes, y los 113 pasajeros que viajaban en el Vuelo 2652 desde Jackson Hole, Wyoming, pudieron bajar del avión sin problemas después de un retraso.

Según las autoridades, el primer avión, que se dirigía a su puerta de embarque, tocó la cola del segundo avión, que estaba estacionado en el momento del incidente. El impacto afectó al estabilizador horizontal del segundo avión, aunque no pareció causar daños significativos.

Entre los pasajeros del Vuelo 2652 se encontraba Redes Bill Marcus, quien describió la situación como «algunos momentos tensos». En un comunicado, funcionarios de United Airlines confirmaron que el vuelo había experimentado un retraso debido al incidente, pero aseguraron que no hubo daños humanos graves ni heridos.

La causa del incidente sigue siendo objeto de investigación, aunque se cree que la colisión fue accidental. A pesar del retraso y la sorpresa causada por el suceso, los pasajeros pudieron descender del avión con normalidad, gracias al esfuerzo de los tripulantes y las autoridades del aeropuerto.

Aunque no hubo daños humanos significativos, el incidente puede ser una lección importante para la industria aérea. «Es importante recordar que incluso los pequeños errores pueden tener consecuencias graves», dijo un funcionario de United Airlines en un comunicado. «Estamos trabajando diligentemente con las autoridades para determinar las circunstancias del incidente y tomar medidas para prevenir futuras ocurrencias».

La seguridad es siempre el objetivo principal de cualquier operación aérea, y aunque la colisión fue accidental, es vital que se investigue y se tomen medidas para asegurarse de que no vuelva a ocurrir. Los pasajeros del Vuelo 2652 pueden sentirse aliviados de haber escapado con vida sin daños graves, pero es importante recordar que la seguridad en el aire es siempre un asunto serio y merece nuestra atención y respeto.