
En el corazón de México, el Palacio de los Deportes se convirtió en un lugar de magia y música electrónica cuando Patrick Miller y Roberto Devesa tomaron el escenario para un espectáculo inolvidable. A pesar de que la noche estaba llena de personalidades destacadas del mundo del baile, el público era tan diverso como los artistas que lo integraban. Una mezcla perfecta de «patricios y no patricios» se sintió en sintonía con las melodías.
La noche comenzó a las 22:00 horas con un set de Nu Disco, seguido por una presentación emotiva del DJ Patrick Miller, quien inició el debate entre la inteligencia artificial (IA) y Roberto Devesa. Con un tono reflexivo, el DJ recordó que en los viejos tiempos, la música no se consumía con clics, sino que se vivía. Era una época de sonidos nacidos del alma, grabados en surcos y creados entre sintetizadores.
En ese momento, Spectra 171, un avatar de IA, apareció en pantalla y retó a Devesa con la promesa de producir mejor música que los humanos. El desafío se convirtió rápidamente en una broma cuando la máquina presentó un remix de Desesperado, fusionado con regional mexicano. La risa y el aplauso del público marcaban el punto más alto de la noche.
Finalmente, Spectra 171 reconoció su derrota y admitió que la verdadera magia residía en el ser humano detrás de cada composición. A pesar de los intentos de seguridad por mantener el orden, las gradas y pasillos se convirtieron en pistas de baile.
El público se impuso para disfrutar de clásicos como One Day in My Life (JWB), Love Attack (Tony Caso), Breathless (Gina Desire) y Full Control (Digital Emotion). El punto máximo de la noche llegó cuando Devesa interpretó en vivo su éxito de 1986, Desesperado, desatando la euforia total.
«Patrick Miller son todos ustedes, sin ustedes esto no existiría», expresó conmovido el DJ ante los gritos de la multitud. La fiesta había comenzado y se convirtió en una experiencia inolvidable para todos presentes.
En el exterior del escenario, la mercancía oficial ofreció desde calcomanías hasta sudaderas y memorias USB con mezclas. El evento dejó a los asistentes con recuerdos que durarían toda su vida.
